Cabo Corrientes: si estás ahí, ¿es que estás perdido?

por / lunes, 02 junio 2014 / Publicado enblog
The secluded beach at Playa Amor, Mayto


5 de Mayo de 2014

tierralta mapEl Tuito, Jalisco, México – Cabo Corrientes es uno de esos lugares de los que se oye hablar vagamente pero a donde nadie nunca va porque … bueno, ¿dónde está? ¿Y cómo se llega allí? ¿Y por qué?
Literalmente, Cabo Corrientes significa ” Cabo de las Corrientes. ” Marca el punto final de la Bahía de Banderas al oeste de Puerto Vallarta, donde la bahía finalmente renuncia a su aparente intento de tragar el Pacífico. Mira el mapa – verás que conforme la bahía se abre y bosteza hacia el suroeste, su mandíbula inferior comienza a caer en el pequeño pueblo costero de El Chimo.

Justo al final de esta mandíbula inferior está el pueblo de Corrales donde se ubica el antiguo faro del Cabo. También se llama Cabo Corrientes el municipio que incluye cerca de 75 kilómetros de hermosas playas poco visitadas que empiezan en la parte baja de la Bahía de Banderas y terminan en el pueblo de Villa del Mar.

Desde Puerto Vallarta no se logra ver el punto que marca el final de la bahía señalado por el viejo faro en Corrales. Puede verse ocasionalmente en días muy despejados desde la punta opuesta en Punta de Mita, cuyos habitantes casi siempre están demasiado distraídos jugando golf como para fijarse en la geografía acuática.

El término “cabo” generalmente implica que cuando das vuelta a un punto o promontorio específico, estás entrando a un mundo diferente (como en “Cabo de Buena Esperanza”). Si inicias en Vallarta y te diriges al oeste en una panga, moviéndote a lo largo de la bahía hasta pasar Yelapa y EL Chimo hacia el Pacífico, técnicamente todavía estás dentro de la bahía, pero estás fuera del alcance de la vista y de la mente.

Pasando Chimo, estás en un punto de quiebre geográfico y psicológico. Las olas del mar se elevan y caen a su propio ritmo, indiferentes a tu condición. En ese punto, has perdido la protección de la bahía. Y si rodeas el cabo y te diriges al sur a lo largo de la playa de Cabo Corrientes, puedes sentir la profunda diferencia entre la bahía definida y el Pacífico abierto y sin fin.

Por supuesto, todas las bahías están definidas por su cierre parcial contra en viento y el agua. La Bahía de Banderas es igualmente protectora. Su orientación evita el acceso directo de la mayoría de los huracanes, pero es lo suficientemente grande y profunda (quizá 900 metros) como para ofrecer un ambiente oceánico completo con capacidad para albergar ballenas jorobadas, mantarrayas gigantes, atún, delfines y marlines.

En ocasiones la Bahía de Banderas parece un parque temático para aquellos navegantes que en realidad no quieren ir al mar. De hecho, la bahía parece haber sido hábilmente diseñada para disfrutar vacaciones y retiro. Parece haber sido inventada para aquellos que creen que ya han sufrido bastante, así que, ahora al paraíso, por favor.

Pero si manejas 25 minutos hacia el oeste a lo largo de la carretera costera 200, llegarás al municipio de Cabo Corrientes pasando Boca de Tomatlán. Estás en cierto modo rodeando el cabo por tierra. La carretera se aleja abruptamente de la costa, se dirige al sur tierra adentro hacia el poblado de El Tuito en las faldas de las montañas de la Sierra Madre Occidental.

El sinuoso camino se eleva hacia los bosques de pino y roble y empiezas a notar que, a diferencia del denso paisaje humano de Vallarta, hay apenas unos asentamientos pequeños con uy pocas personas a lo largo de la carretera. Estás en Cabo Corrientes.

Una mirada al faro de Cabo Corrientes en Corrales

EL actual encargado del viejo faro de Cabo Corrientes al final de la Bahía de Banderas es un hombre llamado Héctor Hernández. Dice que lo que hemos oído es verdad, que el faro fue durante décadas mantenido con combustible transportado por burros hasta los 200 metros de elevación. En cambio ahora, el faro brilla más fuerte que nunca en sus 110 años de servicio. Como Héctor señala, el faro se construyó durante los últimos días del régimen de Porfirio Díaz. Hoy, alumbra hacia la noche gracias a un sistema de baterías con paneles solares. Héctor dice que el faro puede verse a más de 45 kilómetros de distancia.

El lugar donde no hay nadie

Dado el notable avance tecnológico del faro, es un poco extraño que la gasolinera más cercana a Corrales esté en El Tuito. Y de hecho, no hubo una estación de servicio de gasolina en funcionamiento en EL Tuito hasta principios de este año – después de casi 500 años como pueblo de comerciantes.

Héctor Hernández, el encargado del faro de Cabo Corrientes

Héctor Hernández, el encargado del faro de Cabo Corrientes

En la actualidad El Tuito es un atractivo centro municipal de casi 4,000 habitantes. Los muros de las viejas tiendas de la plaza están pintadas con una mezcla ocre de barros locales. La ueva gasolinera finalmente está abierta, en parte para surtir a los vehículos que ahora transitan sobre caminos de grava aceptables de El Tuito a las hermosas playas de Pacífico que muy poca gente ha visto.
Cabo Corrientes y su costa abierta hacia el Pacífico han formado amplias playas festoneadas que son más temperamentales que la gran bahía de Vallarta. De hecho, la mayoría de las playas de Cabo Corrientes son más fáciles de accesar por auto que por bote. Si conoces las rutas terrestres que te llevan de El Tuito a través del escarpado paisaje montañés de Cabo Corrientes, puedes llegar fácilmente a un mundo de playas salvajes y vírgenes que parecen muy lejanas a las domesticadas aguas de la Bahía de Banderas.
Después de 40 o 45 minutos de carretera desde El Tuito hacia la costa, estás ahí.
Cuando llegas por primera vez a estas playas, algo parece faltar. Luego notas que no hay una sola palmera a la vista. En su lugar, hay un Sahara de dunas de arena y algunas casas junto a la playa. Una de las señales de antigüedad son las brillantes bugambilias que aún coexisten con los habitantes humanos tras muchas generaciones. Estas rudas plantas de extienden sobre los techos, lanzando sus desafiantes colores al sol.
Cabo Corrientes no es tierra fácil. Cómo sobrevive la gente aquí, bueno, es una pregunta que tiene que ver con cuán poca gente hay aquí.

Para llegar a Cabo Corrientes

El pueblo de El Tuito sirve como punto de lanzamiento, el eje de la rueda para llegar a todas las playas salvajes de Cabo Corrientes.

playas de cabo corrientesUna vez en EL Tuito, hay que elegir el destino: ¿Mayto? ¿Tehuamixtle? ¿Corrales? ¿Villa del Mar? Hay una docena o más de pueblos a lo largo de esta costa desierta, cada uno soportando más viento y sol que el anterior.

Desde luego, no hay instalaciones de playa estilo Margaritaville como en Vallarta que puedan recordarte como malgastaste tu juventud en la zona hotelera de Bahía de Banderas. Pero sí hay algunos puestos en Cabo Corrientes – restaurantes rústicos construidos a mano que sirven cerveza fría y excelentes mariscos. Ostiones frescos, langosta, huachinango – todos capturados esa mañana o la noche anterior. Ahora también hay hoteles modestos regados en estas minúsculas poblaciones costeras. Mayto tiene dos pequeños pero cómodos hoteles.

El famoso restaurante de Cande en Tehuamixtle renta habitaciones y hay otros lugares modestos que rentan habitaciones con vista a la bahía.

El mismo Cande es fácil de identificar: es el que está en la hamaca a la entrada de su restaurante. Sus tres atractivas hijas atienden las mesas y dirigen el negocio. Los mariscos son gloriosos y la cerveza está helada. No todo es austeridad y mareas en Cabo Corrientes.

Playa TehuamixtlePero cuando caminas solo en una de estas increíbles playas de Pacífico, te preguntas si toda la humanidad se acaba de mudar a algún remoto lugar más imposiblemente hermoso. A veces, parece no haber nadie aquí. Habrá el ocasional pescador solitario trabajando en sus redes a la orilla del mar. Un hombre montando tranquilamente su caballo sin destino aparente. Dos hombres haciendo algo al motor de una camioneta oxidada en un camino de tierra que llega al intenso mar azul.

En el somnoliento caserío de Naranjitos (población: 94) una mujer nos vio detenernos en una camino de terracería cerca del agua. Detuvo su auto, sus inquietos hijos en el asiento trasero, porque pensó, sonriendo amablemente mientras se nos acercaba , que estábamos perdidos. Quería darnos direcciones a algún lugar. Desde su perspectiva, estar perdidos era la única razón posible para que estuviéramos en su pueblito. Si estábamos allí, seguro estábamos perdidos.

Midiendo la ausencia: densidades de población

El Municipio de Cabo Corrientes parece demasiado grande para ser un municipio. Puerto Vallarta es también un municipio de Jalisco pero posee menos de la mitad del área (80 kilómetros cuadrados) de su vecino al suroeste, Cabo Corrientes.

Playa del Amor, Mayto
Cabo Corrientes tiene una población de 10,000 habitantes regados en un total de 1,540 kilómetros cuadrados con una densidad de apenas 6.5 habitantes por kilómetro cuadrado. El municipio de Vallarta tiene ahora más de 250,000 habitantes o casi 375 personas por kilómetro cuadrado, que es 58 veces la densidad de Cabo Corrientes, sin considerar la verdadera densidad de Vallarta ya que no considera los miles de vacacionistas no residentes que llenan las rentas de hoteles y condominios gran parte del año.

Este contraste de poblaciones contiguas equivaldría a colocar a Massachusetts (densidad de 331) junto a Nuevo México (densidad 6.6) lado a lado, como es el caso de Vallarta y Cabo Corrientes. El contraste de densidad entre Vallarta y Cabo Corrientes es extremo en cualquier parte del mundo, especialmente para entidades vecinas que comparten una frontera.

Cuando entras a Cabo Corrientes hacia el sur sobre la carretera 200, estás casi inmediatamente en una densidad de población de un solo dígito, más cerca a la de Mongolia que es el país con menor densidad en el mundo. Mongolia tiene 2 habitantes por kilómetro cuadrado comparado con 6.5 en Cabo Corrientes. Estados Unidos, con todos esos espacios abiertos en el oeste, tiene una densidad de 31 y México está en 57.

Densidad de población por kilómetro cuadrado
Mongolia: 2.0
Massachusetts: 331.0
New Mexico: 6.6
Cabo Corrientes Municipality: 6.5
Puerto Vallarta Municipality: 375.0
United States: 31.0
Mexico: 57.0

Para algunas personas, la baja densidad puede debilitar su respuesta estética a lugares con escasos signos de presencia humana. Yo puedo sentirme atraído a estas espacios vacíos del mundo. Pero hay obviamente millones de personas en el mundo cuya preferencia es hacia una densa capa de humanidad – una especie de Coney Island de concentración humana.

En las costas de Cabo Corrientes la gente parece haber sido reemplazada con rocas esculpidas por el agua. En Playitas hay un zoológico de piedra esculpido por las olas que parecen una estampida de animales imaginarios del África, súbitamente congelados antes de llegar al agua. En contraste, la Bahía de Banderas parece continuar el romántico sueño de que de alguna manera la misma bahía se encarga de cuidar a la gente que llena sus hermosas playas dignas de postales con sus palmeras de cocos. C Cabo Corrientes, por otro lado, es un ambiente que apenas si parece notarnos. Cabo Corrientes aún parece distraído por su propia belleza solitaria y desolada, quizá simplemente porque no está acostumbrada a ser vista por nadie en absoluto.

El Consejo Mexicano de Turismo en Cabo Corrientes

A lo largo de l costa de Cabo Corrientes, de cerca de 75 kilómetros de largo, encontrarás un grupo de paradisíacas playas de fina arena blanca, abundante vegetación y riscos espectaculares. Algunas de estas playas difícilmente han sido exploradas, lo que las hace ideales para aquellos que buscan adentrarse en las agrestes costas mexicanas y olvidarse del ruido y la contaminación de las ciudades. Una gran variedad de frutos se cultivan en el fértil suelo de Cabo Corrientes: mangos, papayas, plátanos y cocos son las cosechas principales, y una variedad de atractivos platillos locales se preparan con ellos.


dkimballDavid Kimball es un periodista y hombre de negocios retirado. Durante 12 años investigó y escribió suplementos especiales sobre México para la revista Business Week Magazine en la Ciudad de México. Hace cerca de diez años empezó a juntar las parcelas de lo que ahora es Tierra Alta, un desarrollo ecológico para cabañas ubicado en las afueras de El Tuito. Su esposa Xóchitl dirige ahora el desarrollo mientras Kimball dirige su atención a la hamaca de su cabaña. Puede ser contactado por correo electrónico en kimballdavid(at)hotmail.com. 

Deja un comentario

Debes seridentificado introducir un comentario.

SUBIR